Introduction
Hilda y Helena compartían la letra H del nombre, y quizá por eso les gustaba imaginar que esa H era una puerta con dos hojas, una hacia fuera y otra hacia dentro. Pero no eran solo ellas. Hortensia, con manos de carpintera, construía objetos que contaban historias en madera; tenía el don de encontrar belleza en lo utilitario. Hada, la más pequeña por temperamento aunque no por edad, iba siempre con un gorro rojo y un entusiasmo que encendía las habitaciones. Y finalmente, Honor, que guardaba silencios como si fuesen relicarios; su mirada parecía medir el tiempo. juego h de las quintillizas
Ronda de reflexión
Objetivos y logros: